Una vez pasadas las fiestas navideñas y con la vuelta a la rutina diaria, el gran objetivo de gran parte de la población es reducir esos excesos que nos permitimos durante esos días. Y es muy común escuchar, “después de Reyes me apunto al gimnasio para ir cada día”.
¿Ir al gimnasio por sí mismo nos permitirá reducir esos kilos ganados durante las dos semanas navideñas? En este artículo intentaremos aclarar ciertos errores muy comunes que nos alejan, por mucho que vayamos al gimnasio, de nuestro objetivo.

Una de las afectaciones más comunes es la conocida como ciática, un dolor que aparece en la parte baja de la espalda y puede llegar hasta el pie, en este artículo pondremos ejemplos de ejercicios a realizar en la prevención de este tipo de molestias y dolores que tanto limitan el movimiento y la actividad diaria a muchas personas.
Para la exposición de los ejercicios nos centraremos en los aspectos determinantes a tener en cuenta ante problemas de ciática:
Autoelongación, Flexibilización del nervio, estiramiento de la cadena posterior y control pélvico-lumbar.

Prevenir el dolor de hombro

La articulación del hombro es quizás la más móvil de todo el cuerpo y como tal de las más inestables. Para su correcto funcionamiento requiere de un buen equilibrio muscular entre la musculatura implicada en ella.

Es muy frecuente que en distintas acciones cotidianas sintamos un ligero pinchazo en la zona, puede darse al agarrarnos en el autobús con el brazo en alto, al dormir sobre un lado, al estar tumbados con los brazos por encima de la cabeza podemos sentir como se nos duermen. También es posible que los problemas sean mucho más importantes hasta llegar a ser limitantes del movimiento articular o dejando el brazo casi sin funcionalidad.

Dolor lumbar III

En este tercer artículo relacionado con el dolor lumbar vamos a centrarnos en el desequilibrio pélvico como fuente de los problemas a nivel lumbar.
En el artículo anterior hablábamos de la importancia del equilibrio entre los músculos vertebrales (interespinosos, intertransversos, rotadores y multífidos), los músculos abdominales, sobretodo del transverso y los músculos paravertebrales para poder mantener la estabilidad vertebral.

Este equilibrio no debemos olvidarlo, porque en la zona lumbar hay músculos que afectan directamente la estabilidad pélvica y tienen incidencia sobre la columna lumbar, como el cuadrado lumbar y el psoas ilíaco.