La profesionalidad es algo importante, en todas las profesiones, pero más aún a la hora de aplicar cualquier técnica relacionada con la salud o el bienestar. Mi objetivo en consulta y en el entrenamiento es poner todos mis conocimientos hasta el momento a tu servicio para ayudarte.

Por otro lado, en este ámbito siempre debes estar abierto y dispuesto a estar al día, por eso la formación continuada es un aspecto que tengo muy en cuenta, como también la coordinación con otros profesionales de la salud de diferentes disciplinas. Hecho que permite una sinergia en el trabajo y es una ampliación constante de mis conocimientos.

Desde una visión holística de la salud, nada es unidireccional y seguramente nunca un mismo síntoma tiene un mismo origen en dos personas distintas, este hecho es una motivación añadida para aumentar mi bagaje y poder dar un servicio de mayor precisión y calidad a aquellas personas que quieran que les ayude a mejorar su salud y bienestar.

Todos somos diferentes y vivimos en entornos distintos, por tanto, un mismo síntoma puede tener un origen distinto en cada persona, por este motivo a cada uno habrá que proporcionarle una propuesta que se adapte a sus circunstancias.

Sabemos que nuestra salud es el resultado de la suma de múltiples factores como los hábitos diarios, el entorno y las emociones. Pero es que además, cada vez sabemos más sobre como la expresión de la genética (la epigenética) puede determinar el desarrollar unas patologías o no desarrollarlas.

Comprender este hecho es importantísimo ya que con la modificación de ciertos hábitos en el estilo de vida, en la alimentación, en los horarios o la higiene del sueño puede tener grandes repercusiones positivas en la salud y bienestar individual.

Por este motivo, el acompañamiento personalizado es uno de los pilares, las CUATRO P, de la PNIE y de las medicinas integrativas.

En los últimos tiempos han ido apareciendo numerosas evidencias científicas de lo que, en muchos casos, las medicinas más tradicionales ya apuntaban desde hace siglos. Un buen estado de salud se consigue mediante el perfecto equilibrio entre los distintos factores involucrados en mantener nuestro organismo capaz de reaccionar y adaptarse a los distintos estímulos que le damos en nuestro día a día.

Se ha comprobado, y de manera muy clara, que factores como el ejercicio físico, la respiración consciente, el sueño, la ausencia de hábitos tóxicos, el equilibrio emocional, las relaciones personales, y la alimentación, son esenciales para el mantenimiento de la salud. Es decir, para disponer de un buen estado de salud no debemos tener en cuenta solamente nuestro estado físico o fisiológico, sino que nuestros hábitos del día a día (comida, horarios, actividad física, horas de sueño, etc), el entorno que nos rodea (trabajo, familia, amistades, etc.) y cómo afrontamos emocionalmente las dificultades que nos vamos encontrando influye en nosotros facilitando que nuestro organismo sea capaz de ser resiliente y mantener un buen estado de salud o por el contrario caer en diferentes patologías y enfermedades.

La visión integrativa pretende dar las herramientas necesarias para que el cuerpo sea capaz de recuperar su equilibrio y su adaptabilidad. Teniendo siempre presente los pilares integrativos, que podríamos llamarlos las CUATRO P (Predicción, Prevención, Personalización y Participación).

Así pues, la visión holística entiende el cuerpo como un todo formado por distintos sistemas interrelacionados entre ellos y que se ve afectado por los hábitos diarios, los sentimientos y emociones y el entorno de cada persona. Solamente así podremos llegar al origen de lo que está creando un desequilibrio y evitando al organismo a ser resiliente y adaptable.

PROFESIONALIDAD 2
El trabajo bien hecho y el mejor acompañamiento.

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Mismo síntoma, diferente origen.

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